Me llena de orgullo y satisfacción ver por fin el día del tentáculo en proceso y no en nuestro cerebro, bla, bla, bla....
Veamos...bueno también es mi primer post y no me voy a extender, sólo voy a informar a la gente que se piense escribir por aqui, de las normas que he establecido, ya que me he nombrado Dictador oficial y Vicepresicente Ejecutivo.
1º Si el usuario lo desesa puede mandarme 1 euro por cada mensaje a la siguiente cuenta: 00899-3424-4234.
2ºSi el usuario no desea mandarme 1 euro, puede dedicarme un guiño seductor o en su defecto una copla/chirigota de caracter romantico
3ºPor ahora no me apetece escribir más asinnnnque todo el mundo haga lo que le venga en gana!!!
Me estrenare deleitandoos con una historia...
MI ESCAPE
Por Pedro Oyarbide
Franz era muy joven, apenas tendría nueve u once años, pero en sus venas corría heroína cual mártir del rock. Según me contó ya hace algún tiempo, su amigo John Farlane fue el que le ofreció el primer viaje. Tenía siete años y unos brazos sin marca alguna de agujas, poco tardarían en aparecer ya que nada más bajar del flash, le compro a Farlane todas las dosis que llevaba en la mochila; siete en total. Siete picos en tres días es mucho para un niño de siete años, le decía John Farlane. Pero no importaba, a Franz lo único que le interesaba era esa sustancia que hervía en sus venas que le hacía desinhibirse a ritmo frenético y delirante.
A la edad de nueve años ha dejado treinta y dos veces la droga y ha vuelto treinta y seis.
-Franz, no escondas esa cuchara detrás del muñeco. – Le decía su madre.
Hoy he estado en casa de Franz, estaba tumbado en el suelo y en su brazo había una jeringuilla colgando. Intente quitársela, pero fui demasiado lento, Bobson MacRoy su perro-hámster se me adelantó y ahora juega con la jeringuilla en su colchón manchado de excrementos de Franz y del propio MacRoy.
-Franz, ¿qué te parece si vamos ha dar una vuelta por el parque?
-Perfecto, me parece perfecto, ¿quieres que te cante una copla?
-No, Franz, no hace falta.
Siete minutos después, en un parque infantil se le acercan dos niños que olían a sangre seca.
-Franz, lo de siempre dos chutas de jaco del viejo Farlane.- le dijo uno de los chavales.
No salía de mi asombro, aquellos dos chicos tendrían como mucho seis años. ¿Que tenía el caballo para que niños de 7 años vendieran su esencia a cambio de un pico? . Yo no encontraba la razón, pero a falta de razón me conformaría con orina. Y tras esta especie de excepcional apotegma encontré mi vía de escape: mi propia orina.
Este post fue redactado y publicado por Pedro Oyarbide antiguo cofundador y copropietario de la web
wishky — 20-05-2005 00:16:10
kurco — 20-05-2005 20:54:06